A mediados de la década de 1980 los amantes del Mundial de Rally disfrutaban de los impresionante vehículos del Grupo B. Se trataba de pequeñas bestias con tracción integral, muy livianas y con potentes motores turbo que llegaban a los 500 caballos. Los principales exponentes eran el Audi Quattro, el Lancia 037, el Peugeot 205Sigue leyendo «Grupo S: La evolución del Grupo B que jamás aceleró»