Los que ya estamos por los cuarenta y pico pasamos muchas horas de nuestra infancia jugando con los autos Duravit, que tenían una particularidad: eran irrompibles. Yo tuve uno solo, pero me duró años (es más, supongo que aún deben andar por algún lado de la casa de mis padres). Era un coche antiguo descapotableSigue leyendo «Duravit: El juguete irrompible que hoy vale una fortuna»